sábado, 30 de julio de 2016

Aproximación al amor I

Hace algún tiempo, en una clase cuyo tema tenía que ver con La definición, explicaba su tipología y los procedimientos para redactar definiciones, cuando un estudiante interrumpió diciendo "me gustaría saber cuál es su definición de amor"... Respondí, más o menos:

El amor... sustantivo, masculino. Proviene del latín amor: amor, amor, amorem, amoris, amori, amore. Es un estado de excitación emocional que suspedende la razón y mueve la voluntad hacia otra persona (incluyendo la búsqueda de apareamiento). No debe confundirse con el cariño, la admiración o el aprecio, ni con el puro apetito sexual (aunque lo comprende), la pasión y el placer. Pertenece a los sentimientos intensos y se caracteriza por ser, hasta donde sabemos, humano (tengo mis dudas al respecto, sospecho que el amor existe en otras especies), por estar acompañado de un discurso que simboliza y valida el deseo, por necesitar del cuerpo y el tiempo para confirmarse. Requiere por tanto una serie de habilidades sociales, cognitivas, lingüísticas... aunque algunas de ellas pueden ser sustituidas por una cartera repleta de billetes. A riesgo de incurrir en el reduccionismo, creo que el amor es eminentemente erótico. Dependiendo del encuentro hay amores de primera y de segunda mano (también los hay de muchas manos), por su duración los hay cortos y largos, por la edad en que uno lo descubre hay amores de juventud, de madurez y de senectud, por la época del año en que ocurren hay amores de primavera, de verano, de otoño e invierno, por su carácter melodramático los hay de telenovela y ordinarios, de revista, de sociales e ignorados, por su estatus jurídico los hay legales e ilegales, legítimos y clandestinos, por su costo, los hay caros y baratos (no siempre el precio refiere calidad). Se habla del amor desinteresado (pero nadie lo ha visto)... El amor, la idea del amor y el discurso que lo vehicula sirven entre otras cosas para creerse el cuento de que la vida no es pura biología y esbozar un horizonte de trascendencia, es decir, crean sentido. El amor nace de las circunstancias, responde a un proceso biológico, adquiere forma en la mente, en el pensamiento, pasa por el lenguaje, se encausa por las formas de vida aceptadas socialmente y se reconoce en las instituciones creadas. Es un acontecimiento que se produce por el encuentro, transita por la convivencia y se consolida con la creación de un lenguaje común donde el cuerpo también es signo y símbolo,..

Mi estudiante escuchaba como si de verdad yo supiera qué es el amor. Nadie lo sabe. "El amor es siempre otra cosa", escribí en algún sitio. A veces tuiteo sobre el tema y es que a uno se le antoja entender el misterio.


Recuerdo esto porque hace unos días escribí que el amor es la simbolización del deseo. La expresión gustó. Supongo que alguien ya lo ha dicho antes, suena lógico. Desde luego, Alain Badiou no estará de acuerdo conmigo. Diría que estoy hablando del gozo, que se agota en el cuerpo y paradójicamente aleja de la otra persona. El amor, desde su perspectiva, es una aproximación a la amada, en su caso, en su condición de alteridad, lo cual constituye "la posibilidad de presenciar el nacimiento de un mundo" y el donde el cuerpo no es el fin sino la "garantía de la palabra". Volveré al tema, sin duda, porque pensar el amor exige un ejercicio intelectual más serio.

lunes, 25 de julio de 2016

Recuerdo a una mujer 1

Recuerdo a una mujer. Recuerdo su piel blanca y sus ojos negros. Recuerdo que una mañana, hace mucho tiempo, conversábamos y de pronto puso en su mano un poco de Miguelito (una mezcla de chile en polvo y azucar), la acercó a su boca y la lamió.
-¿Quieres? -me preguntó extendiendo la mano.
Dije que no.

Hará de eso unos cuarenta años. Si la memoria no me falla, ella estaba en primero de kinder y yo en preescolar.

Esa tarde llegué a casa y le dije a mi madre que me casaría cuando cumpliera veinticuatro años.

Recuerdo a esa mujer. Recuerdo sus ojos negros mirándome mientras lamía su mano.

miércoles, 20 de julio de 2016

Hallazgo

Sigo leyendo los diarios de Julio Ramón Ribeyro. El 30 de septiembre de 1955 escribió:

Creo haber encontrado la razón intrínseca de los diarios íntimos: tenerse a uno mismo como interlocutor.

Tiene razón.

domingo, 17 de julio de 2016

Las buenas preguntas no admiten respuestas fáciles

Estoy disfrutando mucho la lectura de los diarios de Julio Ramón Ribeyro. Me resulta simpático e, incluso, empático. En alguno de sus cuadernos escribió "es extraño: he notado desde algún tiempo que he perdido mi capacidad para enamorarme".

Y es que enamorarse no es fácil. O sí, pero no.

¿Conservo la capacidad de enamorarme? Las buenas preguntas no admiten respuestas fáciles. Se antoja, cosa que no haré hoy, aventurar una definición de amor o al menos una metáfora. Diré, sí, que viene a mi mente una conversación con mi amiga Lesbia:

-Enamorarse es difícil porque con los años se agranda el egoísmo- sentenció ella hace más de veinte años cuando yo aún buscaba trascendencia detrás del deseo...

Le he perdido la pista (espero que esté bien).

-Lo que pasa es que con la edad te vuelves más exigente- me ha dicho un par de ocasiones Eloína y quizá tenga razón. Pero, ¿eso afecta la capacidad de amar?  Quizá. Con la edad se encoge el corazón, por eso los errores que valen la pena son los que se cometen en la juventud.

Y sin embargo...


sábado, 16 de julio de 2016

Ideas que vienen a la mente

Cuando se dice la palabra diario muchos piensan en Ana Frank; yo pienso en Anais Nin.

(Desde luego, no estamos hablando del periódico).

viernes, 15 de julio de 2016

Recuerdo de otros diarios

No es la primera vez que inicio un diario. Los motivos para escribirlos han sido muchos, desde la más pragmática toma de notas hasta el inexplicable gusto de rayar un cuaderno bellísimo. Recuerdo que por el 2011 daba clases en una preparatoria y recopilaba las anécdotas en un Moleskine. La marca ha dejado de importarme, pero si me dan a elegir no me gusta apuntar en cualquier papel. Recuerdo también una bitácora de lecturas que comenzó con un texto de Jorge Volpi, transcrito de Oscuro bosque oscuro. Esa mañana compré el libro y pasé a tomarme un café en el Sanborns: no me levanté hasta concluir la lectura... El cuaderno tenía las pastas amarillas, no podía ser de otro modo.


Los cuadernos se han ido juntando y combinando con otros registros de lo cotidiano en blogs y redes sociales, donde no han faltado las palabras de amor... Pero creo haber encontrado por fin la clave, la razón, el por qué de esta insistencia: "Todo diario íntimo -escribió Juan Ramón Ribeyro el 29 de enero de 1954- surge de un agudo sentimiento de culpa. Parece que en él quisiéramos depositar muchas cosas que nos atormentan y cuyo peso se aligera por el solo hecho de confiarlas al cuaderno". También apuntó que todo diario íntimo es "un prodigio de hipocresía", "nace de la soledad", "es un síntoma de debilidad de carácter", "un problema capital" que jamás se resuelve, pero sobre todo, una escritura "desde la perspectiva temporal de la muerte".

Algún día apuntaré mis reflexiones al respecto.

jueves, 14 de julio de 2016

Hoy es un buen día

Hoy es un buen día para comenzar un diario. Otro... Lo sé porque esta mañana llovía. Lo sé porque al despertar me sentí completo: estaban conmigo mis cinco gatos en la cama. Lo sé porque la necesidad de escribir me obliga. No es que esté lleno de historias, tampoco traigo teorías de importancia e interés. Es sólo que a veces me dan ganas de darle forma al mundo con palabras o algo así.

Podría comenzar diciendo que no me depositaron la quincena o que Ella no está aquí, pero -como escribiera Tedi López Mills en La invención de un diario- "tendré que convertir las malas noticias en buenas".

¡Qué sea lo que los dioses quieran!